Cinco señales de que tu fieltro ya no da más

22 de enero de 2026 · 4 min de lectura

Diferencias de color entre centro y orillas, marcas longitudinales o subir la temperatura para lograr lo mismo: tu fieltro está pidiendo relevo.

El fieltro aplica presión uniforme entre el papel impreso y la tela mientras giran contra el cilindro caliente. Cuando pierde espesor o se compacta de forma irregular, la presión deja de ser pareja y el color se debilita en zonas, aunque la temperatura sea correcta.

Primera señal: diferencias de color entre el centro y las orillas del rollo. Es el síntoma más frecuente de un fieltro desgastado de forma despareja.

Segunda: necesitas subir la temperatura o bajar la velocidad para lograr el mismo resultado que hace unos meses. El fieltro ya no transmite la presión que transmitía.

Tercera: aparecen marcas longitudinales repetidas en la tela. Suele indicar una unión o un daño en la superficie del fieltro; los fieltros sin costura evitan justamente ese problema.

Cuarta: manchas de tinta en el fieltro, normalmente porque el papel de protección no es el adecuado. Quinta: espesor por debajo del rango que especifica el fabricante del equipo. Con esas cinco revisiones puedes anticipar el cambio y no pararte en plena producción.